Laudes es el nombre de la oración de la mañana en la Liturgia de las Horas, la oración que la Iglesia reza a lo largo de todo el día. La palabra viene del latín y significa «alabanzas»: el día se empieza alabando a Dios por la luz nueva.
La rezan sacerdotes, religiosos y cada vez más laicos. Tiene una estructura fija: un himno, salmos, una lectura breve de la Biblia, el cántico de Zacarías (el Benedictus, del Evangelio de Lucas), unas peticiones y el Padrenuestro.
Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Si quieres rezar Laudes completas
El texto de cada día está en el libro de la Liturgia de las Horas y en aplicaciones y webs de oración que lo publican gratis. Se tarda entre diez y quince minutos. Al principio cuesta encontrar las páginas; a la semana ya no.
Si tienes tres minutos
No hace falta rezarlas enteras para empezar el día con Dios. Una versión corta puede ser esta:
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1
Ponte en su presencia
Haz la señal de la cruz y respira despacio. «Señor, abre mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza.»
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2
Da gracias
Por el descanso, por estar vivo, por las personas con las que vas a pasar el día.
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3
Lee una frase de la Escritura
Un salmo, el Evangelio del día o un solo versículo. Léelo despacio.
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4
Ofrécele lo que viene
Nombra lo que tienes por delante —el trabajo, una conversación difícil, el cansancio— y pídele que esté contigo en ello.
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5
Termina con el Padrenuestro
La oración que el mismo Jesús enseñó.
La marca de esta tienda se llama Laudes por esta oración. La pulsera lleva un versículo distinto cada día para que la mañana empiece con una palabra de Dios, aunque sea en el móvil.