Una sola frase de la Biblia, leída despacio por la mañana, puede acompañarte todo el día. Estos son diez para empezar. Elige uno, apréndetelo y repítelo cuando lo necesites.
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Grande es tu fidelidad; nuevas son sus misericordias cada mañana.
No temas, que yo estoy contigo.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
No os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio.
Permaneced en mí, y yo en vosotros.
Todo lo puedo en aquel que me conforta.
Orad sin cesar.
Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos.
Un versículo distinto cada día
Si te cuesta acordarte, la pulsera de Laudes lo hace por ti: acercas el móvil y aparece el versículo de ese día, distinto cada mañana, sin aplicación ni cuenta.